Mayo se presentó como el mes en que más se redujo la construcción de viviendas en Estados Unidos desde cuando se empezó a sentir la crisis inmobiliaria en 2007.

Según las más recientes cifras del gobierno estadounidense la construcción de viviendas nuevas bajó el 11,1 por ciento y se produce de manera sorpresiva después de un periodo de mejoría e incluso de auge si se compara con el mes previo.

En abril se reportó un crecimiento de 22 por ciento, el más fuerte desde 2007 con un ritmo de construcción anual de 1,17 millones de viviendas.

La buena noticia es que no refleja una tendencia porque el departamento de Comercio informó que los permisos para el inicio de nuevas obras aumentaron en un 11,8 %, el progreso más rápido desde agosto de 2007.

Además la mayor parte del mercado está conformado por las viviendas unifamiliares que subieron en 2,6 por ciento hasta las 683.000 unidades, el mejor nivel desde diciembre, aunque no hay que cantar victoria porque lo niveles anuales de construcción de vivienda nueva siguen por debajo de los previos a la crisis financiera de 2008.

Fuente: Voz de América